viernes, 29 de febrero de 2008

29

Siempre quise que mi cumpleaños fuera un 29 de Febrero. Solamente una fiesta cada cuatro años, solamente saludos incómodos cada 4 años. Conversaciones embarazosas y toda esa mariquera una vez cada 4 años. No me gusta mucho la gente. Tratarla y esas cosas. Mi flequillo generalmente tapa mi mirada e impide que haga contacto visual con ellas, cuando éstas en realidad no saben que las observo bajo mi cabello medio desordenado. Se aprende mucho de las personas solo observándolas, debe ser esa la razón por la cual no tengo casi amigos... los detallo mucho. Generalmente disfruto de mi soledad. Por eso, cuando llegue mi cumpleaños, no me feliciten, no me regalen una torta, no traten de tener una conversación conmigo, solo dispóngase a deslizarme un buen libro por debajo de la ranura de la puerta de mi apartamento, o a dedicarme una que otra canción en ingles. Siempre quise que mi cumple fuera un 29 de Febrero. Así solo tendría que recordarte una vez cada cuatro años.

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