domingo, 27 de enero de 2008
Expectativas
domingo, 20 de enero de 2008
And maybe you just need... A friend
Sentada en la mesa. Tarareando alguna que otra canción que se me viniese a la mente. Y luego llego él.
“Háblame” y le hablé.
Al siguiente día lo mismo. Llega y dice “Tócame” y le toqué. Siempre volvía, al siguiente día, a pedirme algo más.
“Bésame” y le besé.
“Muérdeme” y le mordí.
“Abrázame” y le abrace.
“Consuélame” y le consolé.
“Célame” y le cele.
“Acércate”, y me acerque.
“Acompáñame” y le acompañe.
La última vez que le vi, fue ese día que me pidió que lo amara. Nunca regreso.
martes, 15 de enero de 2008
A la inversa
Habían pasado días sin verla, a él le parecieron semanas. Todavía no estaba muy claro si estaban peleados, separados… o un break tal vez. Acostado en la cama con los audífonos puestos, escuchando cualquier canción que estuviera en la lista de reproducción. Todas parecían acordes para dedicárselas a ella.
Ya no aguantaba más, tenía que hacerle saber que… que ella había ganado, fuera lo que fuera lo que estaba en juego. Que admitía que la extrañaba y que necesitaba estar con ella.
Ya era muy de noche, aun así fue rápido a su departamento y toco el timbre. Se escucho un estruendo detrás de la puerta que seguidamente se abrió, asomándose así un chico cualquiera con una sabana sucia y arrugada tapándole sus partes nobles… Y en el fondo de la habitación, su cuerpo desnudo descansado boca abajo en la cama. Había llegado en un mal momento.
No dijo nada, que podría decir?! Dio la vuelta y caminó.
Sentado en la acera, ve en el celular su número telefónico por enésima vez queriendo llamarla y decirle todo lo que no pudo en ese instante.
Miro el edificio a través de sus lentes empañados de lagrimas, se repitió a si mismo “No vale la pena”. Se coloco sus audífonos, y se fue dispuesto a olvidarla entre sueños de medianoche.
Dos días después estaba de nuevo frente a su puerta, mendigando dosis de cariño, sexo y satisfacción. Y ella dijo “Si, y mil veces si”
domingo, 13 de enero de 2008
Ahora entiendes?
“No sé la razón por la cual te tengo que seguir pensando, por qué no te he podido superar. Sigo preguntándome muchas veces dentro de mi cabeza, mientras estoy sola en mi cama fingiendo que estas conmigo, si dejarte ir fue verdaderamente algo inteligente de mi parte. Cometí algún error? Sé que hay daño, rencor y orgullo de por medio, pero podemos olvidar todo lo malo? Puedo, por lo menos acostarme a tu lado y perderme entre tus abrazos y besos? Tengo las noches para olvidarte y mis sabanas para recordarte. Me enferma esta situación, y quiero pensar que por lo menos sigues sintiendo algo por mí, como yo por ti. Será que, podemos intentarlo de nuevo?”
Luego solo se escuchaba su respiración por el teléfono.. y él contesto finalmente, “No sé que decir”